gazpacho de tomate y fresas

Gazpacho de tomate y fresas

El gazpacho de fresas y tomate es una receta fría, ligera y muy fácil de preparar, perfecta para los días de calor en los que apetece algo fresco, rápido y lleno de sabor. La combinación del tomate maduro con las fresas aporta un punto afrutado muy agradable, sin perder la esencia del gazpacho tradicional.

Si ya te gusta el gazpacho andaluz, esta versión con fresas es una forma diferente de darle un toque original a una receta de siempre. Queda suave, colorido y muy vistoso, ideal para servir como entrante, aperitivo en vasitos o primer plato de verano.

Además, es una receta que se prepara en apenas unos minutos y no necesita cocción. Solo hay que triturar bien los ingredientes, ajustar la textura con agua fría y dejarlo reposar en la nevera para que esté todavía más sabroso. Y si te gustan este tipo de recetas frescas, también puedes probar nuestro gazpacho de melón, el gazpacho de pepino y yogur o el clásico salmorejo cordobés.

gazpacho de tomate y fresas
gazpacho de tomate y fresas

Gazpacho de tomate y fresas

5.0 de 1 voto
Plato: Sin Alcohol, Tapas y Entrantes, VerdurasCocina: ligeraDificultad: fácil
Raciones

2

raciones
Preparación

10

minutos
Cocinado

0

minutos
Calorías

35

kcal
Tpo. total

10

minutos

Este gazpacho de fresas tiene un sabor muy equilibrado: el tomate aporta la base clásica, las fresas dan un toque dulce y fresco, y el aceite de oliva virgen extra ayuda a conseguir una textura más redonda. Es una receta sencilla, saludable y perfecta para preparar con antelación.

Modo cocina

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Ingredientes

  • 400 g de fresas.

  • 400 g de tomates maduros preferiblemente de pera.

  • 1/2 pimiento rojo.

  • 1 pepino.

  • 1 diente de ajo.

  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra.

  • 1/2 cebolla.

  • 500 ml de agua.

  • Sal y pimienta.

Elaboración

  • Estos son los ingredientes que vamos a utilizar.
  • Preparamos todos los ingredientes para tenerlos listos antes de empezar. Lavamos bien las fresas, los tomates, el pepino y el pimiento rojo.
  • Quitamos el rabito de las fresas, las troceamos y las ponemos en un vaso batidor o en un bol alto, donde podamos triturar cómodamente el gazpacho.
  • Pelamos los tomates, los cortamos en varios trozos y los añadimos junto a las fresas. Es importante utilizar tomates maduros, ya que aportan más sabor y mejor textura.
  • Pelamos el diente de ajo y la cebolla. Los troceamos ligeramente y los incorporamos al recipiente con el resto de ingredientes.
  • Pelamos el pepino, limpiamos el pimiento rojo y los cortamos en trozos medianos. Los añadimos también al vaso batidor.
  • Trituramos todos los ingredientes con la batidora hasta conseguir una mezcla lo más fina posible.
  • Añadimos primero una parte del agua fría, aproximadamente 250 ml, y volvemos a batir. Así podemos controlar mejor la textura del gazpacho y evitar que quede demasiado líquido.
  • Incorporamos el aceite de oliva virgen extra, la sal y la pimienta. Trituramos de nuevo para que el aceite emulsione bien y el gazpacho quede más suave.
  • Añadimos el resto del agua poco a poco, hasta conseguir la textura que más nos guste. Podemos dejarlo más espeso para servirlo en cuencos o más ligero si queremos tomarlo en vaso.
  • Probamos y rectificamos de sal o pimienta si es necesario. Guardamos el gazpacho en la nevera hasta el momento de servir.
  • Para presentarlo, podemos poner en el fondo del vaso unas fresas troceadas y un poco de pepino picado. También se puede servir con unos cubitos de hielo si lo queremos bien frío.
  • Si queremos una textura más fina, podemos pasar el gazpacho por un chino o colador. Es opcional, pero queda más suave y elegante, especialmente si lo vamos a servir como aperitivo.

Notas

  • La cantidad de agua es aproximada. Dependerá de lo espeso que nos guste el gazpacho, podemos añadir o quitar agua, es recomendable que este fría.

Consejos y trucos

Para que el gazpacho de fresas quede realmente bueno, lo ideal es utilizar tomates maduros y fresas con buen sabor. Si las fresas están demasiado ácidas, el gazpacho tendrá un punto más fresco; si están dulces, quedará más suave y afrutado.

El agua conviene añadirla poco a poco. No todos los tomates sueltan la misma cantidad de líquido, así que es mejor empezar con menos agua y ajustar al final.

Si el ajo os resulta fuerte, podéis añadir solo medio diente o retirar el germen interior. Así el gazpacho mantendrá el sabor, pero quedará más suave.

Para servirlo como aperitivo, queda muy bien en vasitos pequeños, con unos dados de fresa, pepino o unas gotas de aceite de oliva virgen extra por encima.

También podéis acompañarlo con alguna receta fresca de verano, como una ensalada para la playa o alguna de nuestras ensaladas especiales para cenar en verano.

Consejos y trucos

Este gazpacho de fresas se conserva bien en la nevera durante 24-48 horas, siempre en un recipiente cerrado o en una botella de cristal.

Antes de servirlo, es recomendable removerlo o agitarlo bien, ya que es normal que con el reposo se separe ligeramente el líquido de la parte más espesa.

No es una receta que recomiende congelar, porque al descongelarse puede perder textura y frescura. Lo mejor es prepararlo el mismo día o el día anterior y servirlo bien frío.

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