La crema de coliflor es un primer plato ligero, muy cremoso y perfecto para toda la familia. Se prepara en media hora y admite versión ligera (sin nata ni bacon) o más golosa con topping crujiente. Más abajo te dejo trucos, variantes y cómo conservarla para que te quede siempre suave y sin olores.
Su textura es suave y cremosa, con un sabor delicado que la hace ideal tanto para niños como para adultos. Es una receta versátil, ya que se puede enriquecer con quesos, especias o incluso servir como guarnición ligera.
Si te gustan las sopas y cremas de verduras, también puedes preparar nuestra deliciosa crema de calabaza, otra receta muy reconfortante en otoño e invierno.


Consejos y variantes
- Sin nata: sustituye por leche evaporada o bebida vegetal para una versión más ligera.
- Súper cremosa: añade ½ calabacín o una patata extra.
- Con sabor extra: prueba con nuez moscada, pimienta blanca o curry suave.
- Vegana: usa solo aceite de oliva y elimina bacon y nata.
- Sin gluten: receta naturalmente sin gluten (verifica el bacon).
- Para niños: sirve con un poco de queso rallado.
👉 Si buscas otra idea similar, prueba nuestra crema de calabacín con crujiente de jamón.
Más recetas que te pueden gustar:
- Crema de guisantes con jamón
- Sopa de tomates asados
- Coliflor con huevos rotos
- Arroz con bacalao y coliflor al horno
Regístrate ahora para recibir las recetas en tu correo.












