En casa llevamos un tiempo buscando alternativas ricas y saludables a los refrescos de siempre, porque no podemos tomar ni gluten ni lactosa. Sinceramente, nos cansamos de mirar etiquetas y no encontrar nada que nos convenza. Así que cuando descubrimos Kéfrutas, eramos un poco escépticos… pero fue una sorpresa muy buena, tanto por el sabor como por lo bien que sienta.

Kéfrutas es una bebida probiótica hecha a base de kéfir de frutas. Es decir, no es el típico refresco ni tampoco un yogur líquido. Es algo diferente, con burbujas finas y naturales, sin alcohol, sin azúcares añadidos y sin ingredientes artificiales. Para quienes tenemos ciertas intolerancias, esto es oro puro. Además, al ser una bebida viva, está llena de probióticos naturales que ayudan a cuidar la flora intestinal y reforzar el sistema inmunológico.
Probamos los tres sabores disponibles: Fresa, Lima-Limón y Melocotón & Mango. El de fresa fue el favorito en casa. Lo servimos bien frío, con hielos y unas rodajas de fruta fresca, y fue como darnos un capricho sin culpa. Tiene un punto dulce muy suave, sin resultar empalagoso, y el gas natural le da ese toque chispeante que tanto se agradece en los días de calor.

Si quieres saber más sobre cómo se elabora, los ingredientes o dónde conseguirla, te dejamos el enlace a su web: Viver Drinks. ¡No pierdes nada por probar algo nuevo y puede que te sorprenda tanto como a nosotros!
Lo mejor es que puedes tomarlo en cualquier momento del día: como refresco entre horas, después de hacer deporte, acompañando una comida ligera o incluso como alternativa al postre. A mí me ha venido genial para la digestión, y he notado menos pesadez tras las comidas. Además, los niños también lo han probado y les ha encantado. Y eso, en esta casa, es decir mucho.

Uno de nuestros momentos favoritos fue tomarlo como aperitivo en una cena informal, acompañado de unos pinchos de anchoas del Cantábrico con guacamole en texturas. La combinación de sabores funciona de maravilla, especialmente con el sabor Lima-Limón. Y para quienes prefieren algo dulce, va de lujo con un trozo de tarta de queso japonesa, que es suave, ligera y no empalaga.
Otro punto a favor es que es una bebida 100 % vegana, sin gluten, sin lactosa, sin pasteurizar y sin alcohol. Esto la hace ideal para personas con intolerancias alimentarias o que simplemente quieren cuidar su salud sin renunciar al sabor. No contiene conservantes ni colorantes artificiales, lo que la convierte en una opción mucho más limpia y natural frente a otros refrescos comerciales.
La verdad es que no somos de subirnos a cualquier moda «healthy», pero en este caso, Kéfrutas ha llegado para quedarse en nuestra despensa. Nos gusta por lo que lleva, pero sobre todo por lo que no lleva. Y porque está realmente buena.
Si estás buscando una bebida diferente, natural, saludable y que además esté rica, dale una oportunidad a Kéfrutas. Nosotros ya la tenemos fichada para este verano.




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