gambas a la gabardina caseras

Gambas a la gabardina – Receta fácil crujiente – Sin gluten

Empezamos el fin de semana con un clásico, que no puede faltar en las cenas con amigos, gambas a la gabardina.

El pasado fin de semana estuvimos cenando en casa de unos amigos que son del norte, y en la mesa no faltaron las empanadas, una de atún y otra de… la vamos a llamar empanada “Cristina” en honor a la cocinera, estaba increíble, ¿pero qué llevaba?, os preguntaréis, pues eso lo veremos en otra entrada que estoy preparando en su honor 😉

Yo preparé unos pimientos rellenos de tortilla de patata, y unas gambas gabardina, que a los peques les encantaron. Y para el final dejaron una sorpresa, prepararon unos gintonic con ginebra gallega Nordes, no la habíamos probado nunca, y nos encantó, no sabíamos que en Galicia se destilase ginebra, así que como dice mi madre: “nunca te acostaras sin saber una cosa más”.

Lo ideal para esta receta es preparar las gambas y comerlas justo después de freírlas, así es como más buenas están, si las dejamos mucho tiempo hechas perderán el crujiente y parte de su encanto.gambas a la gabardina caseras

Si sois muy salseros, un buen acompañante para estas gambas es un buen allioli, o una salsa tártara. Podéis añadirle un poco de ajo o cebollino picado a la masa, así le daréis un toque muy original.

Ingredientes para 4 personas

  • 12 langostinos.
  • 120 ml de cerveza.
  • 90 g de harina yo use panificable Schar B sin gluten, pero podeis usar harina de trigo si no teneis problemas con el gluten.
  • Azafrán o colorante.
  • ½ cc de levadura.
  • Sal y pimienta.
  • Aceite.

Elaboración

  1. Para empezar pelamos los langostinos, les quitamos la cabeza, y les dejamos solo la colita.
  2. En un bol vamos mezclando la harina y la cerveza poco a poco, sin dejar de mover, tenemos que mover bien para evitar que queden grumos, quedará una masa espesa.
  3. Añadimos el colorante o el azafrán, la sal y un poco de pimienta.
  4. Ponemos una sartén al fuego, con aceite. Para hacer una buena fritura el aceite tiene que calentarse bien, para que las gambas queden crujientes, y no absorban un exceso de aceite.
  5. Vamos rebozando los langostinos en la masa cogiendo los langostinos con la mano, por la parte de la cola, y dejamos solo sin rebozar las colitas.
  6. Las freímos en el aceite caliente y cuando estén bien doraditos los sacamos y los ponemos sobre un papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Ahora solo nos queda acompañarlos con una cervecita fresquita y buena compañía.

“Bon Profit”

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